• ¿El huevo aumenta los niveles de colesterol?

    Todos hemos oído más de una vez que debemos moderar la cantidad de huevos que comemos a la semana. De este alimento corre el mito de que es portador de cantidades insalubres de grasas altamente perjudiciales para nuestra salud. Sin embargo, estas afirmaciones no podrían distar más de la realidad: el huevo es un alimento sano y rico en nutrientes y proteínas que no sólo no tenemos que evitar, sino que debemos incluir en nuestra dieta.

    Un huevo contiene 186 mg de colesterol, el equivalente al 62% del consumo diario recomendado. Por ello, la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC), en sus Guías Alimentarias para la Población Española, sitúa al huevo como un alimento de consumo diario recomendado en la pirámide nutricional.

    Además, según un nuevo estudio realizado por la University of Eastern Finland y publicado en la revista American Journal of Clinical Nutrition, la ingesta de huevos no eleva de forma notable el colesterol en sangre.

    Huevo, fuente de nutrientes

    El huevo es una fuente de nutrientes excelente. Su valor biológico está muy por encima de alimentos como la leche, la carne o el pescado. Contiene vitaminas buenas para la piel, el crecimiento, la absorción de calcio, la protección ante la oxidación celular y esenciales para la formación de tejido nervioso y células sanguíneas. Asimismo, es rico en minerales como Hierro, Zinc, Calcio, Yodo y Selenio.

    Además, los huevos de gallinas de corral o criadas en libertad, alimentados con hierba, son más ricos en Omega 3 y ayudan al correcto funcionamiento cardiovascular.

    Huevo sí, pero con precaución

    Al ser tan ricos en proteínas y minerales, los huevos se convierten en las víctimas perfectas de miles de bacterias, como la salmonela. Para evitar esta situación, te recomendamos:

    • Mantener los huevos crudos o cocinados en la nevera
    • Comprobar que están intactos antes de cocinarlos
    • Nunca romperlos en el mismo recipiente donde los cocinaremos
    • No separar la yema de la clara con la cáscara del huevo, ya que puede contener bacterias
    • Evitar que se cuelen pedacitos de cáscara en la comida
    • Una vez cocinado, el huevo nunca debe dejarse a temperatura ambiente más de 2 horas, ya que éstos son el medio perfecto para el crecimiento bacteriano si se dejan a una temperatura entre 10ºC – 40ºC

    Con las medidas adecuadas es muy sencillo disfrutar de este rico alimento ¡para el paladar y para nuestra salud!